El fin no siempre es el final de todo

Estamos empezando 2013, cada vez me siento más mayor y con más peso en la espalda, en las piernas, en los brazos y en todas partes.
Extraño aquellos momentos, días, semanas y meses que me pasaba pintando y pintando sin parar. He estado aquí contándoos mi historia, los remolinos y altibajos de mi vida, los giros raros y duros pero a la vez con cierta belleza. 
Creo que las personas se encargan de hacerlo y verlo todo como blanco o negro y yo, después de todo, creo que la vida no es de un solo color, algo malo no es tan horrible ni algo bueno tan bello. Lo que nos hace ser nosotros son nuestros objetivos, sueños y, principalmente, los colores que nos rodean y que decidimos echar a nuestra vida.
Solo ahora me estoy dando cuenta del porqué de todo. El porqué de mi vida, de mis decisiones, pero principalmente el porqué de haber decidido ser artista, pintora. Esa decisión, ese talento y ese empeño se dieron porque yo era capaz de darle y ver color en todo lo que me rodeaba, fuese bueno o malo. Supongo que ese talento lo tuve principalmente de joven, en mis primeros cuadros gracias a esa niñez que llevaba conmigo y esa inocencia que buscaba no hacer las cosas demasiado rebuscadas.
Con todo esto os quiero agradecer y decir que fui muy feliz haciendo lo que me gusta, sin escuchar las críticas ni los comentarios malos sobre ello. Con esto os quiero decir, ¡sed felices! Dejad de verlo todo tan bonito o tan feo y sobre todo, ¡aprovechad el momento!

Muchas gracias por estos bellísimos años.

Atentamente,
Ángeles Santos La Sinsombrero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Estilos y etapas de su obras

Años oscuros